Ya estamos a menos de un mes para la Cursa que me tiene que ver renacer. Después del fiasco, dejé pasar la tirada de 10km que la Marató de Barcelona organizó para poderme recuperar mejor.
Por lo visto, se me inflamó un musculo en la rodilla debido a la falta de descanso entre una media y otra que, sumada a mi falta de ritmo y de entreno, dieron como solución un fiasco como una casa en la media de Barcelona.
Así que, hoy, después de unos cuantos días (semanas) sin pisar el asfalto, he vuelto a calzarme mis zapatillas y he realizado una tirada de unos 6 km.
Empezando suave para ir increscendo, a unos 14-15km por hora (mi padre, que es ciclista amateur y que, casualidad, me he cruzado en el paseo marítimo, me ha hecho de “liebre” controlandome el ritmo.
Eso si, los últimos 500 metros el ritmo ha sido mucho menor, bajando hasta los 9-11 km por hora.
Ha sido un buen entreno, buenas sensaciones, tiempo magnífico y primer día de mi entreno para la Cursa de Bombers de la que, por cierto, me acabo de inscribir. Ya quedan menos plazas… 5.400.
Eso si, sigo en mi erre que erre en conseguir bajar, esta vez si, de los 42 minutos en los 10km. ¿Lo conseguiré? Os aseguro que por intentarlo no será. Mi mejor tiempo está en 44′07″ en la cursa de la Merçè del pasado mes de septiembre. Hay que ponerse objetivos difíciles para no acomodarse.
Con esta carrera espero testarme para la tercera y última media de este 2007, la de Pamplona. Bella ciudad donde nació mi txiki.